Los bancos validaron la tesis con más fuerza de la esperada
La temporada de earnings de los grandes bancos americanos arrancó esta semana y en 48 horas destruyó el escenario prudente que el consenso había construido. El trimestre no se trata solo de cuánto ganaron — se trata de qué está pagando ahora que no pagaba hace doce meses. La respuesta corta: capital markets, advisory, y prime brokerage. La respuesta larga requiere desmenuzar nombre por nombre porque la dispersión dentro del sector es la más grande del año.
Goldman Sachs (GS) reportó un EPS de USD 17,55 contra un consenso de USD 12,40, un beat de 41% que no tenía precedente desde el Q4 2020. El revenue trimestral de USD 17,23 mil millones creció 12% YoY y el ROE anualizado tocó 19,8%. El motor fue Global Banking & Markets: Investment Banking fees
+48% YoY a USD 2,84 mil millones, y dentro de ese bucket la línea de advisory (M&A) se disparó +89% YoY a USD 1,5 mil millones. La franquicia Equities marcó revenue récord de USD 5,33 mil millones (+27% YoY), impulsada por prime brokerage y matching en cash equities. La única cicatriz fue FICC, con revenue -10% YoY, aunque partiendo de una base comparativa fuerte del Q1 2025.

JPMorgan (JPM) consolidó el mensaje desde el lado del universal bank: net income récord trimestral de USD 16,5 mil millones, trading revenue récord de USD 11,6 mil millones (+20% YoY), y managed revenue de USD 48 mil millones. Pero Dimon acompañó la foto con un trim en la guía anual de NII, de ~USD 94 mil millones a ~USD 92 mil millones, lo que los analistas de venta bautizaron rápidamente como “beat and retreat”. La lectura correcta no es que JPM esté preocupado por el entorno, sino que el deposit beta está subiendo más rápido de lo modelado: los clientes comerciales y retail exigen mejores tasas para retener depósitos, y eso comprime el margen de interés neto incluso con la Fed en pausa. En otras palabras, los bancos están trasladando a los depositantes una proporción creciente de cada suba de tasa, más rápido de lo que sus modelos internos proyectaban — y eso erosiona el NII aun sin que la Fed se mueva.
Dimon también subrayó un deterioro marginal en tarjetas de crédito — net charge-off rate en 3,35% vs 3,12% Q4, todavía dentro de banda histórica pero con dirección. El consumer credit empieza a ser un leading indicator a monitorear, no todavía a preocuparse.

Citigroup (C) fue la sorpresa positiva del trimestre con la mejor revenue trimestral de la década y un salto de 42% en net income a USD 3,4 mil millones, confirmando que la reestructuración “Bora Bora” que Jane Fraser ejecuta desde 2024 por fin muestra tracción medible. Markets (+23% YoY equities; +7% fixed income), Services (+11% YoY), y Wealth (+24% YoY en revenue). El guidance de eficiencia apunta a un cost ratio de 62% en 2026 vs 67% 2024 — un delta que cambia el caso de inversión entero.
BlackRock (BLK) ratificó la tesis de plataforma única public + private post-adquisiciones de GIP (infraestructura) y HPS (crédito privado). AUM cerró el trimestre en USD 12,7 trillones, nuevo máximo histórico, con net inflows de USD 210 mil millones. Pero el dato fino es que el mix cambió: la flow en productos privados creció 35% YoY, mientras que la flow en ETFs creció 18% YoY. BlackRock está dejando de ser “la fábrica de índices más grande del mundo” para ser “la plataforma de asset management más grande del mundo”, y eso tiene implicancias en múltiplo: el fee rate blended está subiendo por primera vez en una década, cortando la tesis de compresión estructural de fees que deprimía al nombre desde 2018.
