Análisis electoral
Los resultados electorales en la Provincia de Buenos Aires se situaron considerablemente por debajo de las expectativas del mercado, evidenciando una brecha electoral de 13 puntos porcentuales a favor del peronismo respecto de La Libertad Avanza. Este diferencial encuentra su explicación primordial en la marcada contracción de la participación ciudadana, que se ubicó en el 61% versus el 75,9% registrado en las elecciones provinciales de 2023.
El análisis de los números absolutos revela patrones significativos: el peronismo no logró expandir su base electoral, registrando incluso una contracción aproximada de 412.000 votos respecto de comicios anteriores. En contrapartida, LLA mantuvo su caudal electoral, incorporando cerca de 404.000 sufragios adicionales. La fragmentación de Juntos por el Cambio impide comparaciones directas, aunque resulta relevante analizar la migración de este universo electoral: una porción se orientó hacia LLA a través del PRO, otra fracción se volcó hacia Somos o Potencia (424.000 votos), mientras que una proporción significativa —previamente expresada como voto anti-K— optó por la abstención ante el desencanto con la oferta electoral disponible.
El primer interrogante estratégico radica en evaluar la capacidad del Gobierno nacional para movilizar los 1.762.000 votos (+15 p.p) correspondientes a la diferencia en participación electoral hacia octubre. Desde una perspectiva estrictamente electoral, no resulta imperativo que estos votos potenciales se concentren exclusivamente en LLA; una distribución entre LLA y otros espacios políticos generaría una dilución del porcentaje obtenido por Fuerza Patria.
Otra cuestión relevante a destacar es que históricamente en la Provincia de Buenos Aires las elecciones nacionales generan mayor interés —y consecuentemente mayor participación— que las provinciales, incluso cuando ambas se celebran el mismo día. Sin pretender afirmar que estos resultados significan un techo electoral para el peronismo y un piso para LLA, ya que lo político no constituye nuestro expertise, creemos que en la medida que las variables económicas se mantengan relativamente estables —dentro de la estabilidad relativa que significa transitar un año electoral en Argentina— el gobierno nacional podría mejorar su performance de cara a octubre, al menos en lo que respecta a participación ciudadana, considerando que la Provincia de Buenos Aires constituye el bastión más sólido del peronismo a nivel nacional.
Política cambiaria y monetaria
El gobierno reafirmó la continuidad del rumbo trazado en los frentes fiscal, cambiario y monetario. El interrogante principal se centraba en la postura gubernamental respecto del dólar y el nivel de intervención implementado pre-elecciones. Durante la semana analizada, no se observó intervención del BCRA, aunque el Tesoro Nacional habría vendido USD 34 millones el lunes, cifra sustancialmente inferior a las registradas en días precedentes. Una menor intervención oficial resulta positiva para evaluar la genuinidad de la presión cambiaria sin distorsiones. Un mercado que encuentre equilibrio por sí solo, aproximándose al tope de la banda, resulta preferible a la continuidad de ventas del Tesoro que incorporen volatilidad a los niveles de depósitos ante los vencimientos de Bonares y Globales en enero.
En este contexto, la participación del BCRA en las ruedas simultáneas de BYMA se contrajo progresivamente: del 45% inicial al 40% el martes y 35% el miércoles y hoy se mantiene en este último nivel. La estabilidad del tipo de cambio spot y la continuidad del esquema cambiario facilitaron la implementación de una baja de tasas sin generar presiones sobre el tipo de cambio. Consecuentemente, los futuros de dólar también registraron descensos, reflejando la compresión de tasas.
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